Tarta de Santiago

Hoy os traigo una receta que me trae muchos recuerdos y que es de mis favoritas, porque es increíblemente sencilla y siempre queda bien. No se cómo no la he publicado antes con la de años que llevo haciéndola.

La tarta de Santiago es una tarta tradicional de la cocina gallega, que seguramente habréis visto muchísimas veces con la típica cruz de Santiago dibujada con azúcar glas encima. Escribiendo este post he descubierto que hay una variante llamada tarta de Elche, cuya diferencia es que lleva harina. Yo prefiero la de Santiago porque, además de quedar jugosa y sabrosa, es perfecta para prepararla para personas celíacas.

Yo esta vez la he preparado sin el dibujo de la cruz, porque me lleva un ratito, pero si os hace ilusión hacerla como es debido, os dejo aquí un enlace a la imagen de la cruz. Solo tenéis que pinchar en él, descargar la imagen e imprimirla al tamaño que necesitéis. Recortadla en un cartoncito, centradla en vuestro molde y echad el azúcar glas espolvoreado por encima. Cuidado al retirar el cartón para no estropear la obra maestra.

Esta receta es de las que siempre triunfan, así que espero que ese sea el resultado. ¡A disfrutar!

Tarta de Santiago

Información

  • Raciones: 10 personas.
  • Inspiración: La receta original de la Tarta de Santiago.
  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocción: 40 minutos
  • Tiempo total: 60 minutos

Ingredientes

  • 4 huevos grandes
  • 250 gramos de azúcar moreno
  • 250 gramos de almendras crudas
  • La ralladura de la piel de un limón
  • Canela al gusto (una cucharadita)
  • Mantequilla o manteca de cerdo para engrasar el molde
  • Azúcar glas al gusto

Preparación

  1. Dividir las almendras en dos partes y triturar una muchísimo (hasta que sea prácticamente harina) y la otra dejando trocitos de pequeño tamaño.
  2. Colocar la harina molida en un recipiente apto para horno y meterlas en el horno precalentado a 160º durante unos 15 minutos. Cada 2 o 3 minutos hay que sacarlas y voltearlas para que no se tosten por el mismo lado. No deben quedar muy tostadas, solo coger algo de color y soltar humedad. Reservar y dejar enfriar.
  3. Batir los huevos enteros durante un par de minutos con mucha fuerza. Ir añadiendo poco a poco el azúcar moreno, sin dejar de batir. Tiene que aumentar el volumen de los huevos conforme se va integrando hasta duplicar lo que ocupa más o menos.
  4. Cuando la almendra esté fría, añadir la ralladura de limón y la canela y mezclarlo todo bien.
  5. Añadir poco a poco y mezclando suavemente con una espátula la almendra a los huevos.
  6. Precalentar el horno a 180º.
  7. Preparar el molde a utilizar engrasándolo bien (con mantequilla o manteca de cerdo, al gusto).
  8. Echar la mezcla en el molde y meterlo al horno durante al menos 40 minutos. Cuando pinchéis con un palillo en el centro y salga limpio, estará lista.
  9. Sacar del horno y dejar enfriar unos 10 minutos. Luego desmoldar y dejar enfriar del todo.
  10. Decorar al gusto con azúcar glas por encima.

Notas

  • Esta receta es muy sencilla, pero hay unos cuantos detalles muy importantes. El más importante es batir muy bien los huevos para que aumente su volumen. Esto es lo que hace que la tarta no quede aplastada y esté jugosita. Si tenéis una máquina que os haga el trabajo, dejadla unos minutos removiendo. El resultado lo merece.
  • El detalle de dividir las almendras para obtener harinas de tamaños distintos no es obligatorio, pero a mí me gusta mucho más así. La receta original usaba harina bien molida y, si no tenéis tiempo, podéis usar las que venden ya preparadas, pero no quedará igual.
  • Al engrasar el molde, yo suelo utilizar mantequilla o margarina y un trozo de papel sulfurizado recortado al tamaño del molde para no tener problemas al desmoldar. Hay quien enharina el molde después de engrasarlo, pero haciendo esto, la tarta dejaría de ser apta para celíacos. Si también tenéis alérgicos a la proteína de la leche, podéis utilizar la margarina Tulipán.
  • El tiempo en el horno dependerá mucho del tamaño del molde, porque si es más pequeño la masa subirá más y el calor tardará más en cocinar la parte central. Con el truco del palillo y conociendo vuestro horno, seguro que os queda perfecta.
  • Por último, yo utilizo azúcar moreno en esta receta porque me encanta el color tostadito y el sabor un pelín caramelizado, pero podéis utilizar azúcar normal sin ningún problema.
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