Pechugas de pollo rellenas

Hoy volvemos con una receta que tiene bastantes ingredientes muy distintos entre sí, pero que casan perfectamente: pechugas de pollo rellenas. Como siempre el relleno lo podéis hacer como queráis, pero en este caso está compuesto por chalotas, espinacas y bacon, junto con queso Cigarral. Otros ingredientes que podrían quedar genial son el jamón serrano (sustituyendo al bacon) o frutos secos como los piñones, que aportan un sabor increíble a las espinacas. El queso se podría sustituir por una mozzarella fresca o un queso de cabra si le queréis dar un punto más potente.

De guarnición hemos aprovechado el horneado para preparar en la misma salsa unas patatas y unas zanahorias, pero se podrían añadir cebollas, puerros o incluso preparar una menestra aparte.

Pechugas de pollo rellenas

Información

  • Comensales: 4 personas.
  • Inspiración: Multitud de recetas de pollo relleno.
  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocinado: 90 minutos
  • Tiempo total: 110 minutos (aunque el tiempo de horneado se puede emplear en otras cosas)

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 2 dientes de ajo
  • 2 chalotas
  • 300 gramos de espinacas
  • 60 gramos de bacon
  • 60 gramos de queso Cigarral en lonchas
  • 1 patata grande o 2 pequeñas
  • 2 zanahorias
  • 100 mililitros de vino blanco
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Pimienta blanca

Preparación

  1. Pelar y cortar en tiras las patatas y las zanahorias. Reservar.
  2. Pelar y picar finamente los dientes de ajo y las chalotas.
  3. Trocear el bacon en taquitos no muy grandes.
  4. Lavar las espinacas y escurrirlas.
  5. Poner una sartén a calentar a fuego medio-fuerte y añadir aceite de oliva.
  6. Añadir los ajos y dejar un minuto para que empiecen a soltar su perfume. Agregar las chalotas y dejar que se sofrían durante un par de minutos.
  7. Echar el bacon troceado y dejar que se haga bien.
  8. Por último, añadir las espinacas y añadir sal y pimienta negra. Dejar que suelten todo el agua y se evapore. Reservar el sofrito mientras se preparan las pechugas.
  9. Precalentar el horno a 180º.
  10. En una bandeja apta para horno, echar una cucharada de aceite de oliva por el fondo y colocar las patatas y las zanahorias que teníamos reservadas. Salpimentar.
  11. Abrir las pechugas como un libro para poder rellenarlas por dentro. Salpimentarlas por todos lados con sal y pimienta blanca.
  12. Cortar el queso en lonchas finas.
  13. Colocar primeramente las lonchas de queso por la parte interior de las pechugas (la parte que hemos abierto). A continuación, esparcir con cuidado el sofrito por encima.
  14. Cerrar las pechugas enrollándolas sobre sí mismas y colocarlas en la fuente de horneado con el cierre hacia abajo (para que no se abran).
  15. Bañar las pechugas con el vino blanco. Si el vino no llega a cubrir las patatas y las zanahorias bien, añadir agua hasta que las cubra.
  16. Dejar en el horno durante una media hora.
  17. Transcurrido este tiempo, dar la vuelta a la pechuga para que se cocine por igual. Dejar cocinar otra media hora.
  18. Dar una última vuelta para que se tueste un poco más la pechuga y quede visible el lado que no tiene le cierre. Cocinar unos 10 o 15 minutos más. Pinchar la pechuga para saber si está lista (si suelta líquido, aún le queda un poco).
  19.  Sacar la bandeja del horno y colocar las pechugas sobre una tabla. Dejar que se atemperen un poco (unos 10 minutos) para que la carne no pierda jugos al cortarla.
  20. Trocear las pechugas en trozos de alrededor de un centímetro y servir en los platos junto con la guarnición y la salsa de la bandeja.

Notas

  • Si no os atrevéis a abrir las pechugas vosotros mismos, podéis pedirle a vuestro carnicero de confianza que os las de preparadas.
  • Yo suelo dejar las hojas de espinacas en entero porque me gusta que se vea bien y además al cocinarlas se reducen bastante, pero si lo preferís, se pueden picar para que queden más integradas en el sofrito.
  • Si queréis que el bacon os quede bien tostado y crujiente y eliminar parte de la grasa que suelta, podéis prepararlo en una sartén independiente y, cuando esté hecho, volcarlo en un plato con papel absorvente. Entonces añadirlo al sofrito de espinacas justo al final y mezclarlo todo bien.
  • Si las pechugas no se os quedan cerradas, podéis atar la pieza con hilo de bramante y así quedará perfecta. Al final del horneado, antes de cortar las piezas, aseguraos de quitar todo el hilo.

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