Torrijas de vino con miel

Aprovechando que estamos en Semana Santa, os dejo una receta muy típica. La versión original se basa en remojar el pan en leche infusionada, mientras que en el sur solemos utilizar una variante con vino (concretamente moscatel, aunque se puede usar cualquier vino dulce) y miel que, para mi gusto y el de mi madre (que es la experta en el tema), supera a las otras.

Mucha gente, al final de la receta, baña las torrijas en miel (literalmente, porque deja en remojo las torrijas y no retira la miel del recipiente). En esta versión simplemente las remojamos y las escurrimos, para que la miel no haga que los demás sabores de la canela, el limón y el vino se pierdan.

En esta ocasión vamos a usar una técnica de cocción muy útil a la hora de hacer postres: la infusión. Básicamente consiste en introducir uno o varios ingredientes en un líquido bien caliente para que el líquido adopte el sabor, olor, color o nutrientes de dichos ingredientes.

Torrijas de vino con miel

Información

  • Comensales: 10 o 12 unidades.
  • Inspiración: Las recetas tradicionales a nivel general y esta de Javi Recetas de forma más concreta.
  • Tiempo de preparación: 25 minutos
  • Tiempo de cocinado: 15 minutos
  • Tiempo total: 40 minutos

Ingredientes

  • 1 paquete de pan especial para torrijas o 1 barra de pan del día anterior
  • 500 mililitros de leche
  • 1 rama de canela
  • Un limón
  • 120 mililitros de vino moscatel (o vino dulce)
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 huevos
  • Medio vaso de miel
  • Un cuarto de vaso de agua
  • Aceite de girasol
  • Azúcar glas
  • Canela en polvo

Preparación

  1. Si se va a usar una barra de pan duro, cortarla en rebanadas de poco más de un centímetro. Si el pan no está suficientemente duro, hacer las rebanadas más anchas para que no se deshagan.
  2. Echar el vino en un cazo y calentarlo a fuego medio. Añadir el azúcar y dejar que se diluya sin llegar a ebullición. Apartar y dejar enfriar.
  3. Cortar tiras de la piel del limón con cuidado de no dejar la parte blanca, que amarga. Con un pelapatatas resulta muy fácil.
  4. En el mismo o en otro cazo infusionar llevar la leche casi al punto de ebullición. Apartar del fuego y añadir la rama de canela y la piel de limón. Dejar que se enfríe hasta llegar a temperatura ambiente.
  5. Cuando la leche y el vino estén fríos, quitar la rama de canela y la piel de limón de la leche. Mezclar la leche y el vino en un mismo recipiente.
  6. Bañar las rebanadas de pan en la mezcla de leche y vino. Dejarlas sobre una bandeja para que vayan soltando el líquido sobrante.
  7. Poner el aceite en una sartén a fuego fuerte y batir los huevos en otro recipiente.
  8. Pasar las rebanadas por el huevo por ambas caras y freír en el aceite bien caliente. Cuando estén doradas por un lado, darles la vuelta y dejar que se tuesten por el otro. Sacarlas a una bandeja con papel absorbente para que escurran el aceite sobrante.
  9. Espolvorear canela en polvo y azúcar glas sobre las torrijas.
  10. Echar la miel y el agua en un cazo y calentar hasta que la miel se diluya un poco, para que no quede tan espesa.
  11. Bañar las torrijas en la miel.

Notas

  • El paso de dejar enfriar el vino y la leche es muy importante para que no se nos deshagan las rebanadas de pan.
  • La cantidad de aceite de girasol dependerá del tamaño de la sartén que utilices. Yo usé una sartén pequeña donde solo cabían 2 torrijas cada vez, por lo que usé alrededor de 300 mililitros.

 

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