Solomillo Wellington

Venga, vamos con algo más atrevido, que hasta ahora ha sido fácil.

Se atribuye el nombre de esta receta al primer duque de Wellington, Arthut Wellesley. Hay multitud de versiones, pero esta en concreto evidentemente no es mía, es del gran Gordon Ramsay. Y aunque a mí me encanta innovar y hacer prácticamente lo que me da la gana en la cocina, este señor me impone muchísimo y no he pensado siquiera cambiar un ingrediente de su receta, que para eso lleva años perfeccionándola. Otro día quizá pruebe a trastear algo, pero por ahora me quedo con la de Gordon.

Tengo que añadir que me gustaría haberla hecho con solomillo de ternera, pero, tal y como está la economía, he preferido que la primera intentona sea con un solomillo de cerdo. Y oye, seguro que no está ni la décima parte de bueno que tiene que estar con el de ternera, pero está buenísimo. Cuando pruebe el otro seguro que levito de la emoción.

Por cierto, al final de la receta podréis ver una galería con los pasos dados, ya que es un poco complejo de entender algunas cosas solo con el texto.

Solomillo Wellington

Información

  • Comensales: 4
  • Fuente: Gordon Ramsay
  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocinado: 10 minutos
  • Tiempo total: 20 minutos

Ingredientes

  • 1 solomillo de cerdo (si tenéis ternera mejor) de 1 kg
  • 6 a 8 tiras de jamón serrano
  • 400 gramos de champiñones frescos
  • 2 dientes de ajo
  • 10 o 15 castañas
  • 1 huevo
  • 1 masa de hojaldre (a poder ser, rectangular)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Sal en escamas

Preparación

  1. Poner una sartén a fuego bien fuerte.
  2. Si no lo ha hecho vuestro carnicero particular, preparar el solomillo limpiando la grasa que pueda tener. Salpimentarlo por ambas caras.
  3. Echar unas gotas de aceite de oliva a la sartén y dorar bien el solomillo por todos lados. Solo debe tostarse, no hacerse, así que con un par de minutos sobra.
  4. Sacar el solomillo y sobre una tabla o bandeja repartir la mostaza con una brocha. No esperéis a que se enfríe demasiado para hacer este paso. Reservar y dejar atemperar.
  5. En una picadora, o un recipiente apto para usar una batidora, añadir los champiñones limpios (intentaré hacer cuanto antes un video acerca de cómo se hace), los dientes de ajo, las castañas limpias, sal y pimienta. Triturar todo hasta que quede una mezcla homogénea.
  6. Cocinar esa mezcla en una sartén (sin aceite) para que los champiñones vayan soltando el agua. En este momento añadir una rama de tomillo. Apartar y reservar.
  7. Preparar en una tabla una lámina de papel transparente extendida. Colocar encima las tiras de jamón serrano hasta cubrir una superficie un poco más grande que el largo del solomillo.
  8. Encima del jamón, extender la mezcla de champiñones (dejando un poco de espacio antes de llegar al borde).
  9. Colocar el solomillo encima y enrollarlo utilizando el papel transparente como ayuda. Cerrar los bordes y sellar con el papel. Reservar en el frigorífico unos 15 minutos.
  10. Preparar de nuevo en la tabla otra lámina de papel transparente. Colocar encima la lámina de hojaldre bien extendida. Posicionar en el centro el solomillo que estaba en el frigorífico. Enrollar siguiendo el mismo método, con cuidado de cortar las partes que sobren de hojaldre (que se pueden usar para decorar por encima). Reservar otros 5 minutos en el frigorífico o bien la noche entera.
  11. Precalentar el horno a 200º.
  12. Pintar el hojaldre con yema de huevo rebajada con una gota de agua. Decorar con el cuchillo y/o con las tiras sobrantes de hojaldre y echar un poco de sal en escamas por encima. Esto último es opcional.
  13. Hornear a 200º durante unos 30 o 35 minutos. Dependiendo del tamaño del solomillo tardará más o menos. Con un termómetro de cocina se puede medir la temperatura en el interior de este (desde un lateral) y si está a unos 60º 0 65º (algo más en el caso del cerdo) está listo. Tiene que quedar bien rosado y jugoso (en el caso del cerdo un poco menos).
  14. Dejar reposar 10 minutos antes de trocear y servir.

Notas

  • Podéis acompañarlo de un puré de patatas, una menestra de verduras o lo que queráis. Yo he optado por unos espárragos trigueros salteados en la sartén con una gota de aceite de oliva virgen extra unos 2 minutos.
  • Los hojaldres que véis en la imagen de arriba son los que hice para aprovechar la masa y la yema sobrantes: cortas unas tiras, las pintas con huevo y esparces sal, pimienta y orégano. Para acompañar cualquier crema de verduras quedan genial.
  • No os olvidéis de dejarlo reposar bien al final o todo el líquido se esparcirá y destrozará el hojaldre. Un poco de paciencia.
  • Si no tenéis a mano las castañas podéis obviarlas. Se que a Gordon le gusta más así, pero si no hay…

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (No hay votos todavía)
Cargando…

Comparte esto:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies