Milhojas de patata, tomate y cebolla caramelizada

Lo bueno de esta receta es, aparte de que está buenísima, que los ingredientes combinan genial y creo que el toque del vinagre de Módena aviva mucho el conjunto.

Si no tenéis ganas de poneros a hacer la reducción del vinagre, tened en cuenta que venden por ahí botes de crema balsámica ya reducida (eso sí, más caros que el vinagre normal). Así, si tenéis prisa, simplemente tenéis que poner 2 cazuelas con las patatas y las cebollas y en nada tenéis una receta buenísima.

Ah, y si podéis elegir qué tipo de aceite utilizar, para este caso creo que la más apropiada es la variedad Picual, con más intensidad y cuerpo y que dará un contrapunto a la dulzura de la reducción.

Milhojas de patata, tomate y cebolla caramelizada

 

Información

  • Comensales: 4
  • Inspiración: Esta receta de Kocinarte.
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Tiempo de cocinado: 1 hora
  • Tiempo total: 1 hora y media

Ingredientes

  • 4 patatas
  • 4 tomates grandes
  • 4 cebollas medianas (o 2 grandes)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 300 mililitros de vinagre de módena
  • 50 gramos de azúcar moreno
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil
  • Una lata de bonito (unos 250 gramos)

Preparación

Reducción del vinagre de módena

  1. Añadir a un cazo el vinagre y el azúcar moreno y cocinar a fuego lento hasta obtener una textura de crema densa (una media hora).

Preparación

  1. Picar el perejil muy fino y echarlo en el aceite de oliva para que macere. Reservar.
  2. Cocer las patatas con piel en una olla con abundante agua con sal. Cuando estén listas, hay que dejarlas enfriar y reservar.
  3. Picar las cebollas en juliana muy fina y echarlas a una sartén con una gota de aceite de oliva. Cocinar a fuego muy bajo para que se vayan pochando.
  4. Cuando estén bien pochadas, añadir la reducción de vinagre de módena y dejar que se siga reduciendo un poco más. Reservar.
  5. Escaldar los tomates para quitarles la piel. Para ello se puede aprovechar la olla donde se cocieron las patatas. Simplemente hay que sumergir los tomates durante unos 30 segundos en agua hirviendo y luego echarlos en un bol de agua bien fría (con hielo si se puede). El cambio de temperatura hará que la piel prácticamente se despegue del tomate, aprovechando así el máximo de carne posible.

Montaje

  1. Cortar en rodajas del mismo tamaño los tomates y las patatas.
  2. Montar en cada plato una rodaja de patata, luego el tomate y por último la cebolla caramelizada. Hacer tantas capas como sean necesarias (con 2 es suficiente).
  3. Colocar encima del todo un trozo de bonito, aliñar con el aceite de perejil y decorar con la reducción de vinagre de módena restante.
  4. Servir en frío.

Notas

  • Si os gustan los tomates con piel, podéis saltaros el paso del escaldado y simplemente lavadlos bien bajo agua fría.
  • Si no tenéis azúcar moreno, podéis usar azúcar blanco, pero yo os recomiendo que siempre tengáis algo en casa, porque la diferencia se nota y eso en la despensa casi no ocupa sitio 😉

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